lunes, 13 de enero de 2020

Me acordé de ti.

Me acordé de ti en la mañana, mientras iba en el metro, apretado como una sardina
me acorde de la sabana quemada por colillas de cigarro,
de las manchas de café que dejas sobre mis apuntes
de tu cepillo de dientes en el baño y la peineta llena de tus cabellos
me acorde de ti, y de la toallas mojadas que dejaste todas las mañanas sobre la cama.

Me acordé de ti en la tarde, paseando por las galerías de santiago centro,
mirando en aquellas vitrinas de anteojos de sol y ropa usada.
me acordé de ti, bebiendo en el bar, con los borrachos de siempre, el bar de aquella mesera mal humorada 
comiendo arepas, o sentados en aquel parque quemando hierba, me acorde de ti. 
 
Me acordé de ti en la noche, de largas caminatas y conversaciones
de celos, inseguridades y conflictos
de lágrimas, risas, preocupaciones y alegrías
me acorde de ti en la noche, mirando el techo y cerrando los ojos
soñando y esperando volver a verte.

jueves, 5 de septiembre de 2019

Adiós

Solo fue juntarnos, caminar de la mano, sentarnos en una banca al atardecer mientras las hojas caen de los árboles. Llorar, aceptar, reír y decir adiós.
Te acompaño hasta el metro, después de eso, pasaré a un bar a beber algo fuerte para ahogar las lágrimas

miércoles, 15 de mayo de 2019

E.F.

Me haces a veces tan bien y a veces tan mal
Me desvelas y me perturbas
Me acaricias y me das amor
Me das inseguridad y me haces reír
Me encantas y desconfió de ti
Nos agradamos y nos detestamos
Peleamos con los fantasmas de nuestro pasado
cargamos la mochila de cada uno
pero construimos un nuevo camino juntos
que tenga lo que tenga que durar
y que sea como tenga que ser
esta sensación de dulce y agraz
sensación de un cuchillo afilado
de una matera helada
pero dulce como la miel
que será de nosotros?
Solo almas en penumbras, acostadas
Bajo la luz que entra por una ventana
Y un cigarrillo a medio fumar.

miércoles, 17 de abril de 2019

A.N.

Me transformas
borra mis recuerdos
ven, come de mi alma
colma mi vacío
llename de éxtasis y lujuria
entre drogas y alcohol
sabanas, luces y humo de cigarrillos
nada importa
mas que tu carne y mi hambre
mas que el deseo de repletar mis desiertos
muérdeme, hazme reaccionar
Y escapare de ti otra vez.
Como ya lo he hecho antes

miércoles, 3 de abril de 2019

He muerto y vuelto a nacer

He muerto y vuelto a nacer
en esa calle de adoquines humeantes
bajo el sol de invierno
y el viento que golpea los ventanales
Tras caretas de miedo incansable
resquebrajadas
que no soportan el pasar de los años.

He muerto y vuelto a nacer
en tus manos alma mía
entre pasos en asfalto
di tantos besos al suelo
llore tantas noches
entre bancas y soleras
caigo placido en ti desangrándome pero sonriendo.

miércoles, 17 de octubre de 2018

Viaje


Solo una noche me fue suficiente para enredarme en tu pelo, en tus sabanas, en tu piel y en botiquín del baño que esta al final del pasillo de tu departamento.
Vacié el mini-bar de tu papá en menos de una semana de conocerte y ahora cocino para ti arroz con huevo cuando tengo ganas.
Me gusta caminar bajo arboles después del trabajo, fumando mota y escuchando música mientras te tomo de la mano y reímos hablando estupideces.
Somos amigos, somos enemigos, somos orates escapados de algún lugar mirando el ocaso sin pensar en nada mas, nada menos.
Me escupo en las manos y tomo un puñado de tierra añeja del pasar de pisadas despistadas, extraviado al sur en un viaje de trip y aromas frutales.
Continuo mi viaje a tu lado sin un inicio, sin un fin, sin equipaje, sin disfraz, sin miedos. Solo el deseo de no caer al suelo otra vez.

miércoles, 10 de octubre de 2018

Tardes del domingo

Sentada, en el marco de la ventana, mirando la terraza en un piso 18 al vacío, escuchando un vinilo de bowie a todo volumen y Exhalando el ultimo cigarrillo de la cajetilla tirada en el suelo.

Con pies descalzos, tienes mi camisa puesta, mientras, exhalas el humo hacia el cielo, una tarde de verano cualquiera.

La luz de la tarde ilumina tu piel y con el viento del este los arboles menean las hojas pipiolas.

Tu maquillaje se ha desvanecido por tus lágrimas, al igual que la botella de vino y la copa marcada por tu labial.

Es hora de darle otra carga a la lavadora y tender la ropa.