miércoles, 17 de octubre de 2018

Viaje


Solo una noche me fue suficiente para enredarme en tu pelo, en tus sabanas, en tu piel y en botiquín del baño que esta al final del pasillo de tu departamento.
Vacié el mini-bar de tu papá en menos de una semana de conocerte y ahora cocino para ti arroz con huevo cuando tengo ganas.
Me gusta caminar bajo arboles después del trabajo, fumando mota y escuchando música mientras te tomo de la mano y reímos hablando estupideces.
Somos amigos, somos enemigos, somos orates escapados de algún lugar mirando el ocaso sin pensar en nada mas, nada menos.
Me escupo en las manos y tomo un puñado de tierra añeja del pasar de pisadas despistadas, extraviado al sur en un viaje de trip y aromas frutales.
Continuo mi viaje a tu lado sin un inicio, sin un fin, sin equipaje, sin disfraz, sin miedos. Solo el deseo de no caer al suelo otra vez.

miércoles, 10 de octubre de 2018

Tardes del domingo

Sentada, en el marco de la ventana, mirando la terraza en un piso 18 al vacío, escuchando un vinilo de bowie a todo volumen y Exhalando el ultimo cigarrillo de la cajetilla tirada en el suelo.

Con pies descalzos, tienes mi camisa puesta, mientras, exhalas el humo hacia el cielo, una tarde de verano cualquiera.

La luz de la tarde ilumina tu piel y con el viento del este los arboles menean las hojas pipiolas.

Tu maquillaje se ha desvanecido por tus lágrimas, al igual que la botella de vino y la copa marcada por tu labial.

Es hora de darle otra carga a la lavadora y tender la ropa.

miércoles, 3 de octubre de 2018

Chasquilla

Mujer que me enreda por el camino de tus ojos
en tu cielo presencia
La tierra que prolonga de tu vientre
Y el aire se prolonga por los rosales de la vía láctea
Al aire dejas estrella, en tu sitio mas lejano de tu vientre 
Y dejas caer luces de caminos pavimentados

Sigue mi canto embrujado
Como una serpiente al tarot del arcano mayor
Y vuelves la cabeza 
En lanzas de luz entre las almas de luz

El Reflejo de mi piel y mis labios
En dónde las sabanas terminan de caer
Que pasea en el bosque sueños
Y yo aquí perdido entre tus besos

Solo, como la pluma que se cae de mi escritorio
mi espera en una torre de frío
Abrigado de la esperanza de conocerte
y tener recuerdo de tu cabellera en mi pecho

jueves, 23 de agosto de 2018

Dame la mano


Como es de impensado el destino que a menos de la mitad de mi vida te encontraría en una conversación de infinitas horas, infinitas palabras, infinitos sentimientos, al escribir unos buenos días y unas buenas noches durante días y semanas.
Como habría de saber que viéndote cruzar la calle merced con victoria subercaseaux a mitad de la tarde un día de semana mi vida cambiaría.
Como iba a saber que mirándote a los ojos entre humos de cigarrillos y piscolas, en alguna terraza en el barrio bellas artes, terminaría ahogado en lágrimas en tu hombro unos meses después.
Como predecir que tus abrazos y tu apoyo más sincero me tendrían de pie, que tu apoyo me haría resistir los tiempos difíciles y me harían encontrar a una compañera de luchas, de heridas y cicatrices admiradas, respetadas, por el amor y comprensión compartidas, de manera mutua.
Gran confidente de mil secretos he historias, gran compañera de presentes y futuras batallas, gran amiga de largas conversaciones y risas sin sentido, gran mujer, madre, hermana, hija, que comparte dolores, penas y alegrías, sin pedir nada a cambio.   
Hoy nos tomamos de la mano y vamos adelante, contra todo y todos, en una mano, el pasado, en la otra, el futuro, en los ojos solo viviendo el presente como si fuera el último segundo de la vida, el último momento que te da la muerte, porque ambos sabemos lo que es llorar, lo que es sufrir, lo que es ganar y lo que es perder. Hoy y todos los días te dedico estas líneas para decirte, que no estás sola, que no tengas miedo.
Ven, dame la mano y caminemos juntos, vivamos esta aventura como si fuera la última de nuestras vidas.

martes, 22 de mayo de 2018

Intento de poema y rimas

Nunca supe como partió todo esto, menos el cómo termino,
solo sé que este animal que dormía en mi despertó.
Fueron días de droga, que no me pude alejar,
un veneno por las venas,
que el día me comenzó a alegrar.
¿Dónde estás hora?,
¿dónde te fuiste?,
caminando por las calles, entre faroles y terrazas,
con la petaca en un bolsillo y un cigarrillo,
en la mano descansa.
Escupiendo en la acera, cual perro vagabundo,
ahogado en alcohol y desesperanza de este mundo.
Es la indecencia, de mis penas las que ahogo,
cual cuchillo en filo, carga una piel y un corazón destrozado,
ha quedado cansado, como las piernas de aquel sentimiento fusilado.
!Oh mujer !¡donde está mi corazón!,
¿¡que hiciste con él?, ¿o el diablo lo escupió?.
La verdad es que duele, no tenerte conmigo, más amigo es la historia,
del alma de un perdido.
Que hijo de puta es el destino, mis ángeles profesan,
mas también me confiesan, son todos malparidos.
Ya es de noche me refugio, bajo un puente, una fogata,
en fondo del oído una sonata, de vagabundos que entre latas, de redención y blues de rata.
Canta el coro amigo mío, de la calle soy oriundo,
cual inmundo es el pecado de vivir enamorado,
de un alma muerta y un vacío desechado.

jueves, 10 de mayo de 2018

No quiero volver a Madrid


Fue entre anfetas, vodka y sexo casual en el baño de ese Bar de mierda,
o tu acento madrileño que me ponía, sin mencionar esa mirada cuando me hacías sexo oral, fue un error haberme ido a tu departamento esa noche
o dejarme llevar por la borrachera,
extraña sensación donde podría haber aceptado mi final sin culpa en ese instante,
fines de semana sumergidos y días de semana Piltrafilla y Mal quedas en el trabajo,
mi alma hecha Canijo con las drogas duras me recuerda ese Quillo que alguna vez fui,
quisiera volver a verlo de frente y decirle Picha no estás solo
he vivido como un Kinki por decisión propia cual mi gusto Friqui por el exceso me obsesiona.
No quiero volver a Madrid. Ni a sus luces, ni a sus drogas, ni a sus calles, ni a tu cama
solo un último adiós de Tripis, Anfetas, Speed, Caramelos, Roches, pero no se compara a la Grifa mirando el techo en esa maldita cama.
O las ganas de Hacerse una Línea en el baño, de esos malditos baños, o ponerse un buen Chute antes de dormir.
Recuerdo a los Camellos que nos daban de más en esas Papelinas, o las botellas de ginebra en el velador, tu pelo en mi pecho y el sabor de tu piel.
No quiero volver a Madrid.

miércoles, 21 de marzo de 2018

A la mitad

Saliendo de una tokata de un local de providencia aquella noche helada en las veredas peticor, encandilado por las luces de neon, aquella acera húmeda y resbaladiza por la escarcha, cielo despejado mezclado con el vapor que sale por mi boca y el humo del ultimo cigarrillo. Caminado entre bares y cafés de un Santiago a mitad de semana, a mitad de la noche, a mitad de la calle. Te encuentro sentada leyendo un libro y con una copa de aperol. Me siento en una mesa a tu lado mientras observo tu melena ondulada y tus labios pintados rojo italiano, El olor de tu perfume pasa por mi mente cual susurro potente exclama en mi mente.
Un whisky doble y una nueva cajetilla de cigarrillos son la excusa perfecta para acercarme a hablarte, pedir fuego, y esperar una sonrisa de tus labios y la oportunidad de sentarme en tu mesa…