miércoles, 1 de febrero de 2017

Ocasión

Bajando rápidamente las escaleras del metro, casi tropiezo, por lo apurado que iba, alcance a entrar justo antes que se inicie el cierre de puertas, fue solo suerte de no quedar con la puerta en la cara.
Aun por la carrera me sujeto de una manilla y sin querer le tomo la mano a una chica. Ella sonríe y yo también, la mire a los ojos y ella también, sentí que me sonrojaba y baje la mirada.
La miraba y la miraba, ¿no me atrevería a hablar con ella o sí?, Cuando tomo aire mientras pienso en decir algo inteligente para que se fijara en mí, vi en su dedo un anillo.
Todo se fue a la mierda.

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